La agenda según las ofertas

Vamos los jueves con la tarjeta del Banco de Galicia. Los miércoles y los jueves, Carrefour ofrece distintos descuentos si tenés la tarjeta del banco Santander Rio.

Si vas a Disco, es probable que te den el ticket del 15% de descuento que son generalmente para los días lunes. Como es lógico, hay cosas que podés esperar a comprar, pero muchas otras no; con lo cual terminás comprando lo que necesitás cuando lo necesitás. Pero en ese momento pensás: …podría estar pagando un 15% menos. 

Como si fuera poco todo esto, una amiga me introdujo al mundo de los cupones de la revista Shop, que no sé cómo, yo no sabía que existían. Ella, fascinada, empezó a darme cupones para todo. Entre ellos, para la peluquería. Eso sí me viene bien, pensé mirando el 25% de descuento. Era para Leo Paparella. Bueno, fui, y como buena paparulla (disculpen el mal chiste pero lo tenía que hacer), terminé pagando una fortuna con el descuento y todo.

El tema es que no me queda del todo claro si con estas promociones ahorro o en realidad, los días de las ofertas ponen los precios más razonables y el resto de los días no.

La verdad es que preferiría ahorrarme todas estas cuestiones. Ese sí sería un buen ahorro, ¿no?

¿QUIEN ENTIENDE A LAS MUJERES?: ¡las mujeres!



Ver video en inconciente.com haciendo click aquí!


La publicidad definitivamente no entiende a las mujeres:

Las mujeres representamos el 51% del mercado, realizamos el 80% de las compras (autos, casas, supermercado, viajes, computadoras, telefonía, ropa, etc.). Y la publicidad nos habla como si fuéramos infradotadas o como si fuéramos nuestras abuelas, que no trabajaban y su orgullo pasaba por tener la ropa de la familia limpia y los pisos impecables.

Un estudio realizado por The Boston Consulting Group entre 12.000 mujeres de 22 países en 2008 revela que el 91% de las mujeres no se siente representada por las marcas ni por la publicidad. Y el motivo está dentro de los departamentos creativos de las agencias, donde son casi todos hombres. Watch!!!

En el momento en que comencé a escribir esta nota, había en el mundo 6.874.634.575 humanos.

Este es un proyecto increíblemente interesante que comenzó Yann Arthus Bertrand en 2003.

Filmaron en 75 países a hombres y mujeres de 145 nacionalidades diferentes. Y permite hacer una recorrida por el mundo sin moverte de tu lugar, más que mentalmente.

En este momento cuenta con 5000 testimonios. Y uno puede participar, agregando el propio.

“Se puede encontrar desde el pescador brasileño al boticario chino, del artista alemán al agricultor afgano. Todos respondieron las mismas preguntas sobre sus miedos, sus sueños, sus pruebas, sus esperanzas:

¿Que aprendió de sus padres?; ¿qué querría transmitir a sus hijos?; ¿qué pruebas tuvo que atravesar?; ¿qué representa el amor para usted?”

Son cuarenta preguntas escenciales que permiten descubrir tanto lo que nos separa como lo que nos une.

Impresionante. Sólo pasaron unos minutos y ya hay 6.874.636.981 humanos.

¿Cuántos seremos cuando leas la nota?

(Si hacés click en el título “6 billones de otros” te lleva directo a la página).

MC DONALD´S Y LA HOMOSEXUALIDAD.

Me impresionó este comercial de Mc Donalds. Me parece muy arriesgado para una marca tan tradicional y masiva, además de típicamente americana. Y para mí, ser arriesgado en publicidad, además de muy poco habitual, es algo muy bueno. Sobre todo, cuando un tema complejo está tratado con sutileza y respeto.

Esto coincide casualmente con el avance de la ley de matrimonio homosexual en Argentina. Y sólo quería agregar una cosa: una vez leí que la mejor manera de construir un camino (para un ingeniero o un arquitecto) era primero observar por dónde caminaba la gente. Y me parece que el que se apruebe la ley de matrimonio entre parejas del mismo sexo o no, no va a cambiar el hecho de que van a seguir existiendo parejas del mismo sexo que se amen y que deseen casarse. La ley simplemente los va a reconocer frente al Estado y los va a amparar. Lo cual es, desde mi humilde punto de vista, lo que corresponde. Y sería importante. Porque como dice el comercial de Mc Donald´s, todos somos como somos. 

La mujer según la publicidad: Madre Teresa, manipuladora o sumisa.

 

A veces aparece algún comercial en la tele dirigido típicamente a mujeres que sinceramente me hace sentir que no me está hablando a mí, aunque consuma sus productos. Y no es raro que al 91%* de las mujeres le pase lo mismo.

Entonces, ¿cómo somos las mujeres según estas marcas?

Como la “Madre Teresa de Calcuta”:

Casi una santa. Muy dedicada y paciente con sus hijos, siempre sonriente y prolija. Tanto que me hace recordar que la Madre Teresa no tuvo hijos.

Kinder: una mamá huevona que le compra a sus hijos huevitos Kinder porque ella siempre quiere “lo mejor”. Y repite tantas veces “lo mejor” (que vendría a ser… ¡sí!, ¡el huevito Kinder!), que realmente me hace pensar en cambiar de marca.

Skip: Una mujer que recorre su casa levantando ropa sucia cuenta que tiene 4 hijos y se queja porque a veces tiene más (sic y sick): su marido, que torpe e indefectiblemente se ensucia la ropa como si tuviera 5 años.

Manipuladora:

Salsas Knorr: la madre que quiere que su hijo se quede a comer en su casa y le hace creer que la salsa que está preparando la hizo ella. Entonces esconde el packaging sin que él lo note.

Mayonesa Hellman´s light: la esposa prepara sandwiches con Hellman´s light en secreto. Y su marido (un hombre del precámbrico) engulle mientras dice que no le va lo light, como si alguien le hubiera preguntado.

Sumisa:

La de casi todos los comerciales de detergentes, quita-manchas y polvos para lavar la ropa.

La verdad, pensándolo bien, la última vez que vi una mujer más real en un comercial fue la mamá Lucchetti. ¡Y es un dibujito animado!

 

* El 91% de las mujeres no se sienten identificadas por la publicidad. Según un estudio llevado a cabo por The Boston Consulting Group (BCG) en el que participaron más de 12.000 mujeres procedentes de 22 países a lo largo de 2008.

 

 

 

Pequeñas alegrías que pesan mucho.

Quería compartir una cosa muy pequeña, pero que en realidad para mí es muy grande: hoy me puse una pollera (los que me conocen saben que no es muy habitual en mí).

Como les había contado hace unos meses, empecé un tratamiento para bajar de peso. Entre los años que viví en Estados Unidos y dos embarazos, me había quedado con varios kilos de más. Y nunca los había logrado bajar. Tanto me costaba el tema que empezaba a pensar que iba a ser realmente imposible para mí. Pero por suerte, mi amiga Karin me recomendó un lugar al que fui, primero con descreimiento, después con bronca, hasta que empecé a bajar de peso, simplemente por aceptar que si uno come menos, baja y si uno come más, sube. Sin magia ni nada, simplemente encuadrándose en la realidad y los límites de la naturaleza.

La cosa es que yo en la gordura tenía depositadas todas mis locuras y caprichos infantiles. Por mucho tiempo sentí que comer golosinas y helados era uno de los grandes placeres de la vida, mucho más que entrar en la ropa. Y así me fui inventado que yo prefería la ropa cómoda, las zapatillas y que no era tan coqueta ni femenina, que todo eso era medio tonto y superficial.

La vida quiso que tenga una hija mujer. Y mi hija es la reina de la coquetería. Adora las polleras y los perfumes, las hebillas, las princesas y los zapatitos. Y yo, una vez más terminé aprendiendo de ella, que tiene sólo 5 años. Digo una vez más porque una de las primeras cosas que aprendió a decir Sofía, cuando tenía menos de 2 años fue “ya está”. Y me lo decía cuando no quería comer más. Yo siempre respeté sus decisiones con respecto a la cantidad de comida. Nunca la presioné. Porque aún hoy recuerdo a mi abuela y mi mamá persiguiéndome con el tenedor. Y sé que no funcionó.

Y siempre pensé que en tantísimos años que yo tengo más que ella, nunca había aprendido a decir “ya está” a la comida, como ella.

Recién hoy, después de toda mi vida pude aprender a ser menos caprichosa en este aspecto. Recién ahora, sé que tuve la enorme suerte de no ser gorda por casi la mayor parte de mi vida. Porque siempre comí lo que quise, hasta hace muy poco. Y era como esas minas que ahora odio, que dicen que comen y no engordan. Bueno… a veces lleva mucho tiempo. Pero aunque antes me parecía algo irrelevante, hoy me hace sentir muy contenta esta pollera que me puse, que aún me aprieta un poco, pero que cierra. Todo empieza a cerrar un poco más. 

La vejez joven y un poco patética

 

Hace como 15 años atrás, yo estaba llegando a mi casa cuando una señora que estaba en la puerta me pregunta “¿Pasás?” ¡¡¡Era Susana Giménez!!!, que iba a visitar a su madre, que era mi vecina.

Subí con ella en un ascensor. Susana todavía tenía a su perrito Jazmín, ¿se acuerdan? Me llamó mucho la atención que Jazmín tenía un collar de brillantes que debía ser real. Y yo pensaba ¡guau! (lo mismo que debía pensar Jazmín).

Bueno, después del paseo en ascensor con Susana en el cual me habló de cuánto amaba a su Jazmín, entré a mi casa desesperada, agarré el teléfono y llamé a mi amiga Marina. Le conté emocionadísima lo que había pasado y ella me dijo “¿Para esto me llamás?”. Para lo cual tuve que inventarme rápidamente un tema que me permitiera no quedar como una boluda total. Hoy, 15 años después puedo hacerme cargo: sí, Marina, para eso te llamaba. Lo cual prueba que la edad hace bien, al menos asumo mi boludez. 

Pero lo que quería contarles era que Susana, a pocos centímetros de distancia y con luces dicroicas iluminándola, se veía como una señora común y corriente, con arrugas acordes a su edad.

Yo me pregunto cómo hace Susana para 15 años después, parecer 15 años más joven de lo que yo la ví. Sí, ya sé: gracias al Photoshop y cirugías. Pero digo, ¿no será demasiado?

Yo sé que probablemente exagere, pero lo que en primera instancia pareciera ser una imagen espléndida, me parece un poco triste porque encierra básicamente una lucha perdida contra el tiempo y la naturaleza. 

Por otro lado, ¿está mal envejecer, está mal el paso del tiempo? ¿Hay que esconderlo, hay que disimularlo? ¿No existe otra manera de sentirse espléndida/o?

Y, ¿quién marca los estándares de belleza? ¿Barbie?

Es la tiranía de la belleza joven y artificial como gran valuarte. 

En un punto, tal vez pienso así porque aún no me pateo las bolsas de los ojos. Y también porque creo que hay muchas mujeres bellas y grandes que lograron sentirse bellas aceptando el paso del tiempo.

Quiero aclarar que estoy absolutamente a favor de disfrutar la vida. O sea que si operarse o parecer mucho más joven, hace sentir bien a mucha gente y las ayuda con su autoestima, está genial. Pero es que hay cirugías que de tan exageradas hacen ver a la persona mucho peor, casi de plástico. 

Bueno… también será que en unos años estaré entrando en los 40… Y me da un poco de miedo!

Publicidad psicótica

- Una taza le habla a la dueña de una empresa explicándole que ella quiere ser una taza exitosa. La mujer en principio la mira con incredulidad hasta que mantiene una charla con la taza y le da la razón: FedEx.

- Una mujer mira con envidia / sorpresa a otra mujer que lava los platos de maravillas. Entonces, cuando la mujer que lava termina, la otra le roba la esponja y se la lleva a su casa. Vuelve con cara de decepción: “tu esponja mágica no funciona”. A lo que la dueña de casa se da vuelta y le dice, tomando en sus manos el Cif y mostrándolo a cámara: lo mágico es esto. 

- Una mujer mete la ropa al lavarropas mientras su hijo pequeño lee un libro (“No llores chiquitín”) sentado en un banquito y le pregunta el significado de la palabra frustración. A lo cual la madre le explica que es lo que ella siente cuando no salen las manchas de la ropa. “Mágicamente” y sin que nadie se sorprenda aparece otra mujer que sostiene el producto en sus manos y habla maravillas de él: Vanish.

- Una mujer le abre la puerta al cartero y le pide que le sostenga el Danette que se estaba comiendo. El cartero acepta amablemente y comienza a meter la cuchara y a comerse el irresistible producto. La mujer, que no se inmuta ante los cucharazos del cartero, termina respondiendo hasta el nombre del perro, lo cual le da tiempo al cartero a engullirse todo.

- Un hombre llama a su mujer porque hay que cambiar la pastilla desinfectante del inodoro (y él no la cambia porque…). La mujer aparece con un traje ¿de buzo?… no me queda claro si pretende sumergirse en el inodoro o qué, porque justo aparece Mr Músculo para rescatar a la pobre mujer en cuestión.

- Una chica sale de la ducha y es perseguida por un chorro de agua durante todo el día para dar la idea de que la frescura de la ducha te dura mucho. Pregunta: ¿a nadie se le ocurrió que al menos en Argentina, que te siga un chorro es, como mínimo, una idea dudosa? Al menos está bien filmado.

Podría seguir, pero me parece suficiente. ¿Estoy loca? ¿O están locos los que creen que estas publicidades están buenas?

A ver si dan alguna conferencia de publicidad en el Borda y nos explican a todos. Eh?

Cada vez son más las parejas que deciden no tener hijos, ¿qué te parece?

En el diario La Nación, hace unos días atrás salió una nota que habla de parejas que deciden no tener hijos. No porque no puedan (al menos desde el punto de vista biológico), sino porque no quieren.

La verdad es que hace muchos años atrás, me hubiera espantado. Pero ahora, que tengo hijos, si bien los amo y son lo mejor que tengo, los puedo entender un poco más.

A estas parejas se las conoce como DINK (doble ingreso, sin chicos, según las siglas en inglés) y priorizan su independencia económica, el desarrollo profesional y disfrutar del tiempo libre.

Para ver la nota en el diario: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1242613

Y como siempre me pasa, no puedo evitar ver el resultado de la encuesta que incluye la nota, el cual me sorprendió mucho. La pregunta es si uno está de acuerdo con los DINK. 




 50.54%


No


 49.46%

La verdad es que en general, me parece mal opinar sobre las decisiones de vidas ajenas. Pero esta vez no pude evitar votar. Y estoy por el Sí: sí estoy de acuerdo con que cada uno haga lo que quiera con su vida. 

Cuando uno decide tener hijos no tiene mucha idea de qué significa esta decisión en realidad. Creo que es imposible imaginar el cansancio de los primeros meses, o el cambio tan radical en la vida de uno, de la pareja, costumbres, etc. Sobre todo uno (al menos yo) está muy intoxicado por imágenes como las que muestra Johnson & Johnson en sus comerciales, donde todo es maravilloso y tranquilo. Pero como dije en algún post anterior, me parece que a esos bebés los dopan con lavanda antes de empezar a filmar. Y que deberían aclarar un poco más cuando en el slogan dicen que un bebé te cambia la vida.

En mi caso, no sé qué no cambió desde que nacieron mis hijos. Y eso que si algo yo tenía claro en mi vida es que iba a tener hijos. Y la verdad es que a partir de los 30 años estaba bastante ansiosa por tenerlos.

Apenas me enteré de mi primer embarazo estaba tan feliz que no podría ni describirlo. La vida me sonreía. Estaba profundamente agradecida y los comerciales de Johnson & Johnson me emocionaban, aunque dijeran “no más lágrimas”.

Una vez que nació Sofi, si bien seguí feliz, empecé a asustarme un poco. Sobre todo porque las dos noches que pasamos en el hospital casi no durmió. Cuando me dieron el alta y me dijeron que nos podíamos ir a casa con nuestra hija me agarró pánico. ¿Y ahora qué hago?, pensaba. ¿Y el manual de instrucciones?

La verdad es que ser madre es maravilloso, uno conoce un amor más fuerte y profundo. Pero hay que decirlo: hay veces que resulta agotador, abrumador.

No sé si alguna vez volví a dormir 8 horas seguidas. Aunque ahora ellos duerman toda la noche ya no es igual. Para empezar me despierto todos los días muy  temprano (incluso los fines de semana). Y escucho hasta el más mínimo ruidito que hagan de noche, aunque yo esté totalmente dormida. 

Volviendo a la nota del diario, decidir no tener hijos me parece un poco fuerte, sobre todo siendo mujer, que llegada una edad determinada, tenemos que cantar alpiste. Y por más que la ciencia haya avanzado muchísimo y las edades están cada vez más corridas, bueno, las mujeres expiramos en nuestra capacidad reproductiva en algún momento. Los hombres no tanto. Con lo cual tienen casi todas sus vidas para ver qué onda. Y no está nada mal. Porque uno siempre puede equivocarse, uno puede arrepentirse. Y no creo que mucha gente tenga una decisión así tan irreversiblemente tomada. Siempre hay mil posibilidades y variables.

Pero si uno decide algo así, y patinarse todo su tiempo en sí mismo, todo su dinero en vacaciones, viajes, ropa, etc… aunque yo volvería a elegir ser madre, la verdad es que, en el fondo de mi corazón, siempre los envidiaré un poco. Sobre todo si encima duermen hasta tarde los fines de semana.

Qué es el éxito según la edad.

¿Qué quisieras hacer antes de morir?

Este es un proyecto que inventó Polaroid: http://www.beforeidieiwantto.org/. La cosa es así: uno tiene que pensar qué quiere hacer antes de morir, una sola cosa. Y pedirle a alguien que le tome una foto mientras lo dice a cámara. Luego, escribir el deseo abajo.

Me encantó esta idea. No sólo porque le da un valor increíble a Polaroid, sino porque es un proyecto que anda girando por todo el mundo, en el cual todos podemos participar (también está en español). De hecho, en la página se pueden ver las fotos y los deseos de gente muy variada, desde jóvenes hasta enfermos terminales que están en un hospital. 

También sugieren donar dinero, con el cual Polaroid va a tratar de hacer algunos de estos deseos realidad.

No me parece una pregunta simple “¿qué querés hacer antes de morir?”. No es fácil pensar en una sola cosa.

Si bien, una foto Polaroid representa el concepto de algo espontáneo, ya que su revelado es automático, me parece que los sueños más profundos de cada uno tardan a veces mucho tiempo en revelarse. 

También me parece muy interesante como marca, proponerse llenar de contenido a la comunicación, más allá de vendernos una linda camarita.

Hace muchos años leí un libro que escribió Oliviero Toscani, un fotógrafo italiano brillante, autor de muchos de los mejores avisos de Benetton. El libro se llama “Adiós a la Publicidad”. Y habla sobre la importancia de cargar a las marcas de contenido relevante, de aprovechar la masividad de la publicidad para hacer algo más que vender. Y sin dudas, aunque pasaron muchísimos años de la publicación de la campaña “United Colors of Benetton”, todavía muchos la recordamos. Y sigue siendo muy actual e impactante.


Sólo quiero citar una frase de “Adiós a la publicidad”: “La publicidad no vende productos ni ideas, sino un modelo adulterado e hipnótico de la felicidad, porque ofrece nuestros deseos en forma subliminal. Intentemos encontrar a pobres, inmigrantes, accidentados, revoltosos, enanos, inquietos, gordos, melancólicos, escépticos, desempleados, drogadictos, conductores, enfermos, locos, desastres ecológicos. No, esto se ha sustituido por una rubia asexuada y excitante”.

Sinceramente hay miles de publicidades que me parecen brillantes que no tienen ninguna intención más que vender un producto. 

Pero hay otras, como la de Polaroid y la antigua campaña de Benetton, que logran tocar las vidas de la gente y modificarlas de alguna manera, aunque sea por unos segundos. Y esto no es poco. Porque se establece un vínculo entre el consumidor y la marca mucho más personal e íntimo.

Me quedo pensando en qué quiero hacer antes de morir. Y sin dudas, sigo acordándome perfectamente de las fotos de Toscani, aunque no las haya visto en los últimos 15 años.

 

Adaptaciones para madres inadaptadas

Como muchos chicos, mi hijo menor empezó el jardín hace una semana. Como corresponde, yo empecé la adaptación con él.

Y sí, ¡ya está adaptado! En realidad, está adaptado casi desde el primer día. Esto quiere decir, más o menos, que entra feliz, juega con sus nuevos amiguitos, no llora ni una vez ni está esperando la hora de irse.

Y aquí estoy yo, en la secretaría del jardín, con mi compu, escribiendo al lado de otras mamás, con caras de compungidas y tan inadaptadas como yo.

¿Cómo que no pregunta por mí ni una vez? ¿Cómo creció tan TAN (me detengo con los “tan” porque voy a parecer una campana) rápido?

Para sumar esto a mi sensación de extrañeza, encima hoy mi pequeñito cumple dos añitos.

¿En qué momento dejó mi bebé de ser bebé?

Además de todas estas preguntas, me está resultado un poco difícil sentir que ya no tengo bebé. Sobre todo porque no planeo tener más hijos. Así que como la película de Michael Jackson: This is it. Y me pone un poco triste. Aunque también me pone feliz ver a mis dos hijos grandes, sanos y felices.

Como verán, tengo los sentimientos un poco mezclados. ¿Un poco dije? jajajaja, buuuuuhhhh….. Snif! Bueno, ya me adaptaré, un poco de paciencia.

Feliz día a todas las multiprocesadoras.

Hace mucho que no escribo, básicamente porque estoy con todas mis funciones como digna multiprocesadora que soy: llevando a mis hijos al jardín (¡en distintos horarios!), haciendo la adaptación del más pequeño, trabajando y buscando trabajo, haciendo un tratamiento para bajar unos kilos (que me tiene un poco ansiosa, debo decir), y como si fuera poco, yendo a cuidar al gato de mi madre que está de vacaciones (todo esto además de cocinar, hacer las compras, bañar a los niños, etc.).  Supongo que ni más ni menos que la vida de casi cualquier mujer. Y como hoy es el día de la mujer, y me llegó un email con frases interesantes de mujeres, no quise seguir esperando a tener tiempo para sentarme tranquila a escribir y aquí estoy. Sólo quería retomar el contacto con ustedes después de varios días.

Aquí van:

Dentro de cada persona mayor hay una persona más joven, preguntándose qué carajo pasó.  
- Cora Harvey Armstrong- 

Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu permiso.  
-Eleanor Roosevelt-

En la vida, los años más jodidos son entre los diez y los setenta.  
-Helen Hayes (a los 73) -

No voy a pasar la aspiradora hasta que inventen una que se pueda montar.   
- Roseanne Barr- 

La vejez no es lugar para debiluchas…

-Bette Davis- 

Los treinta y cinco: esa edad en la que finalmente tenés la cabeza bien plantada pero el resto empieza a caerse.

- Caryn Leschen -

Si no podés ser un buen ejemplo, al menos tratá de ser una horrible advertencia.

- Telú -


Las mujeres deciden.

Como algunas veces les conté, trabajo en publicidad desde los 18 años, o sea, hace un buen tiempo. Y a lo largo de todos estos años, siempre sentí una diferencia por ser mujer. Y no para bien.

Todo cambió cuando me fui a vivir a Nueva York, donde las cosas funcionan más normalmente, no sólo con respeto a la cuestión de sexo, sino de horarios y de dinero.

De vuelta en Argentina, es difícil tratar de cambiar las cosas. Sobre todo porque quienes dominan la industria son hombres. Y les va muy bien. Entonces, ¿por qué cambiar?

Navegando un poco por internet, llegué a Rethink: http://www.rethink.es/. Y empecé a sentirme más acompañada y optimista. Rethink es un ciclo de conferencias que hablan de marketing y comunicación, con 9 ponentes de 6 países y 4 continentes. Rethink está sucediendo en Barcelona en este momento. Y este año (es el quinto consecutivo) se llama Rethink her. O sea, se basa en el papel de las mujeres en este mundo capitalista.

Quisiera compartir con ustedes algunos datos que encontré en la página de Rethink:

ELLAS DECIDEN

Así se desprende de un estudio llevado a cabo por The Boston Consulting Group (BCG) en el que participaron más de 12.000 mujeres procedentes de 22 países a lo largo de 2008.

  • La mujer toma el 91% de las decisiones de compra del planeta.
  • Las mujeres realizan el 70% de las compras a nivel mundial.
  • En el próximo lustro el volumen de compra anual del segmento femenino aumentará hasta alcanzar los 15.000 billones de dólares (casi 11.000 billones de euros) en todo el planeta.
  • El 85% de las decisiones de compra las toman ELLAS en Estados Unidos
  • El 70% de las decisiones de compra las toman ELLAS en Europa
  • Las mujeres han gastado un 8% más que los hombres en 2008.
  • En 2008 las mujeres fueron el target del 65% de las compras.
  • Las mujeres son más fieles a las marcas y si les gusta, la recomiendan hasta 27 veces.
  • El 91% de las mujeres no se sienten comprendidas ni representadas por las marcas

Rethink her afirma que ésta es la era del marketing dirigido por y para mujeres.

Más o menos al mismo tiempo encontré otro sItio en internet que respalda totalmente todo lo anterior: http://www.adwomen.org/

Aquí sólo unos datos sorprendentes:

  • Las mujeres compran el 50% de los coches.
  • El 40% de consumidores de Jeep son mujeres.

Sinceramente, no creo que la comunicación en Argentina refleje esta realidad. Creo que seguimos siendo machistas, tanto hombres como mujeres.

Para empezar a mejorar las cosas, sólo quisiera pedir, POR FAVOR, basta de mujeres boludas bailando en todos los comerciales, ya no importa el producto. Basta de comerciales copy-paste.

Además, maten a Mr Músculo. ¿Tuvieron que hacer un dibujo porque no consiguieron a ningún hombre dispuesto a limpiar?

Ayer veía un comercial de Mr Músculo, uno que vende un producto para el baño. La mujer, al encontrarse el baño todo sucio dice: “todos se divierten en el baño, menos yo.” Ahí aparece Mr Músculo, que se va volando mucho antes de ayudar a la pobre infeliz señora que seguro se va a divertir como loca limpiando el inodoro y todo lo demás (sí, sí, comprendo que “la idea” es que el producto hace el trabajo.)

Para cerrar, quisiera decir que en el mundo, las mujeres habremos empezado más tarde a votar, a ser profesionales y a ser empresarias, pero llegamos. Llegamos.

Louis Vuitton trash bags: ¿extravagancia o cinismo?

Estaba viendo las nuevas carteras modelo bolsa de basura de Louis Vuitton, diseñadas por Marc Jacobs. Y antes de decidir si me gustan o no, me pregunto ¿es un chiste, no?

Me imagino a los dueños de Louis Vuitton, aburridos después de una reunión, tomándose un whisky y ya medio alegres, diciendo …a ver… ¿qué es lo más ridículo por lo que podríamos hacerles gastar una fortuna a nuestros clientes? Ahhhh!….. ya sé…. ¡una bolsa de basura por casi US$2000! Le ponemos el logo bien grande y seguro alguien la compra…. jajaja.

Por favor, ¡ayuda!, esto desafía mis límites de buen gusto y comprensión.

También me parece que cuando algo es muy caro, mucha gente ni siquiera se pregunta si está bueno o no. Simplemente da por hecho que es bueno.

Ojo, quiero aclarar que soy tan víctima como cualquiera y no me hago la superada. Seguramente estas carteritas, por más bolsas de basura que sean, estarán hechas de un cuero impecable.  Pero creo que la gente de Louis Vuitton ya se está excediendo. Y me parece genial. Se tienen que divertir entre tanto lujo, no?

La buena noticia para todos los fanáticos de las imitaciones de Louis Vuitton es que ya no tienen que esperar que alguien viaje a Nueva York y te traiga una de Chinatown. Ahora agarrás una bolsa de residuos de $1, le dibujás el loguito, le pegás una tirita de cuero que parezca más o menos buena y listo.

1 of 5
Themed by: Hunson