Un amigo mío se encontró ayer en New York esperando un ascensor con Al Pacino a la salida de una casa de post producción. Como el impacto era demasiado, mi amigo no pudo con su emoción y lo saludó. Al le contestó amablemente, como cualquier vecino. Y mi amigo (un poco chismoso… pero bueno… bajo los efectos de la sorpresa) le preguntó qué estaba haciendo en este lugar. Y Al le contestó que estaba terminando su última película. Y agregó: “A mi edad tengo que trabajar más y mejor… hay demasiado buenos actores nuevos.”

Se los cuento porque si bien es una pequeña conversación que llevó sólo unos minutos, sin dudas ser tan buen actor y además humilde le habrá llevado a Al muchísimos años. Y me parece que su sinceridad, su preocupación por no quedar fuera de la industria es algo que lo hacen más humano y más grande aún. Al menos en mi opinión. Porque en mis fantasías un tipo así se debía dedicar a nadar en sus millones de dólares en su mansión de Los Angeles abanicado por 10 empleados, sin ningún problema con su autoestima, pasando sus días pensando que es uno de los protagonistas de El Padrino, de Perfume de Mujer, de Carlito´s Way, entre miles otras, que ganó (gracias Wikipedia) premios: Oscar; Emmy; BAFTA; Premios del Sindicato de Actores; Premios Tony; Globos de Oro; Independent Spirit Awards; Premios Saturn; MTV Movie Awards; Teen Choice Awards; Premios Mundiales del Teatro; Boston Society of Film Critics Awards; Premio David de Donatello; LAFCA; Directors Guild of America; NBR; Concha de Oro; Drama Awards Escritorio; Film London Critics Award al Mejor Actor del Círculo; Kansas City Film Critics Award al Mejor Actor del Círculo; Festival de Cine de Venecia; Sociedad Nacional de Críticos de Cine; Premios Academia de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror; Blockbuster Entertainment Award; Sindicato Nacional Italiano de Periodistas de Cine; Premios American Movie; American Comedy Awards; TCA; Premios Satellite; Chlotrudis Premio al Mejor Actor; Festival de San Sebastián Film International; Asociación de Críticos de Televisión Premios; Mostra de Venecia; Off-Broadway Awards.

Y seguramente es al revés: Al Pacino logró lo que logró porque no se la creyó y nunca paró de trabajar. Y como frutilla del postre, el tipo está ahí, saludando amablemente a quien lo salude, laburando, como todos. Bueno, como todos no.