
Ayer estaba escuchando música con mis hijos. Y los tres cantábamos inocentemente.
De pronto, empecé a sentirme un poco tonta por no haberle prestado atención a las letras nunca antes. Digo, cuando uno está cantando con los chicos, ellos, preguntan y, en el mejor de los casos, uno tendría que estar preparado a contestar. Y no sé si quisiera explicarle a mi hija de 4 años algunas cosas aún.
A ver qué piensan.
Matrimonio gay:
Arroz con leche,
me quiero casar
con una señorita de San Nicolás.
Que sepa coser,
que sepa bordar,
que sepa abrir la puerta para ir a jugar.
Yo soy la viudita del barrio del rey,
me quiero casar y no sé con quién.
Con ésta sí, con ésta no.
Con esta señorita me caso yo.
Explotación laboral:
Aserrín, aserrán los maderos de San Juan.
Piden pan, no les dan.
Piden queso les dan hueso.
Y les cortan el pescuezo.
Guerra, muerte y entierros:
Mambrú se fue a la guerra,
Chiribin chiribin chin chin
Mambrú se fue a la guerra,
no sé cuándo vendrá.
¡Ah, ah, ah, ah, ah, ah!
No sé cuándo vendrá.
¿Vendrá para la Pascua?
¿Vendrá para la Pascua
o por la Trinidad?
¡Ah, ah, ah, ah, ah, ah!
O por la Trinidad.
La Trinidad se pasa,
La Trinidad se pasa,
Mambrú no vuelve más.
Por allí viene un paje,
¡qué dolor, qué dolor, qué pena!
Por allí viene un paje,
¿Qué noticias traerá?
¡Ah, ah, ah, ah, ah, ah!
¿Qué noticias traerá?
-Las noticias que traigo,
¡qué dolor, qué dolor, qué pena!
-Las noticias que traigo,
¡dan ganas de llorar!
¡Ah, ah, ah, ah, ah, ah!
Dan ganas de llorar!
Mambrú ha muerto en guerra.
¡Qué dolor, qué dolor, qué pena!
Mambrú ha muerto en guerra,
y yo le fui a enterrar.
¡Ah, ah, ah, ah, ah, ah!
Y yo le fui a enterrar!
Too much!