Ya sé que me estoy arriesgando a quedar como antipática. Pero es que es más fuerte que yo y ahí va, lo tengo que decir: no puedo con Valeria Lynch en la campaña del Banco de Galicia. Me aturde.

Desde mi humilde punto de vista, no canta: grita, hace gárgaras.

No es nada personal, ella parece divina. De hecho, es la única explicación que encuentro para que le vaya bien.

Cada vez que voy manejando el auto y aparece en la radio la publicidad del Banco de Galicia, donde canta “Maaaaaás, me das cada día más”, me avalanzo sobre la radio y cambio. No me importa si choco. Y si llega a aparecer en tele, cambio en 0,0000001 segundos. Viva el zapping.

Esto me recuerda a una publicidad que había cuando yo era chica, de una compañía de medicina prepaga que se llamaba Medicorp. Había una señora con el pelo platinado que sostenía el carnet sonriendo. Todos decían que era la esposa del dueño. La publicidad era absolutamente espantosa. Tan horrible era que aún la recuerdo. Incluso me acuerdo del jingle que usaban. No sé si le habrá ido bien o no a Medicorp. Hace muchísimo que no escucho nada (gracias a Dios!). Esto prueba que la pésima publicidad también produce recordación. Pero dudo mucho que genere compra.

De todos modos, esta campaña del Banco de Galicia no me parece tan mala como la de Medicorp. Pero al menos a mí, no me da nada de ganas de ir al Banco de Galicia. A ver si en las sucursales de fondo te pasan a Valeria.