
Como muchos chicos, mi hijo menor empezó el jardín hace una semana. Como corresponde, yo empecé la adaptación con él.
Y sí, ¡ya está adaptado! En realidad, está adaptado casi desde el primer día. Esto quiere decir, más o menos, que entra feliz, juega con sus nuevos amiguitos, no llora ni una vez ni está esperando la hora de irse.
Y aquí estoy yo, en la secretaría del jardín, con mi compu, escribiendo al lado de otras mamás, con caras de compungidas y tan inadaptadas como yo.
¿Cómo que no pregunta por mí ni una vez? ¿Cómo creció tan TAN (me detengo con los “tan” porque voy a parecer una campana) rápido?
Para sumar esto a mi sensación de extrañeza, encima hoy mi pequeñito cumple dos añitos.
¿En qué momento dejó mi bebé de ser bebé?
Además de todas estas preguntas, me está resultado un poco difícil sentir que ya no tengo bebé. Sobre todo porque no planeo tener más hijos. Así que como la película de Michael Jackson: This is it. Y me pone un poco triste. Aunque también me pone feliz ver a mis dos hijos grandes, sanos y felices.
Como verán, tengo los sentimientos un poco mezclados. ¿Un poco dije? jajajaja, buuuuuhhhh….. Snif! Bueno, ya me adaptaré, un poco de paciencia.